Una idea al día

Mono   Sueños    Pregunta   

Mi nombre es Luis Óscar y soy un joven mexicano que cree y confía en el enorme potencial de su país. Trabajo como Ingeniero de Aplicaciones Web en Affen Bits. A diario me pregunto ¿qué es la vida?

May 30, 2010 at 12:26pm

Pero el que hallemos ante nosotros un camino, ¿quiere, acaso, decir que hayamos de seguirlo? Nada de eso, pues será necesario todavía un móvil que nos decida a emprenderlo y una fuerza que lo impulse.

— Sigmund Freud, Introducción al psicoanálisis

May 18, 2010 at 8:17pm

Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar, indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y esa, sólo esa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas.

— Pablo Neruda

May 7, 2010 at 3:43pm

Voltaire es el hombre de un combate, de un combate cotidiano por la felicidad. No por una felicidad mítica, sino por una felicidad terrestre y al alcance de todos. Se trata de arrancar al hombre de la tiranía y la miseria. El hombre no puede ser feliz más que cuando asume todas sus posibilidades de hombre, es decir, cuando vive en la libertad y en el bienestar. El fanatismo, la imbecilidad, la pobreza engrendran la ignorancia, la esclavitud, la guerra. La felicidad es el fruto de la Inteligencia y del Coraje, la felicidad es el fruto de la Civilización, es la nobleza y la grandeza del hombre libre. En lo tocante al más allá, no hay nada que esperar. Cada uno labra su destino aquí abajo y debe hacérselo él mismo.

— Voltaire ou la royalté de l’esprit, Jean Orieux

March 6, 2010 at 7:22pm

Bendito sea el que no espera nada, porque nunca será defraudado

Algunas frases se transforman en proverbios por la sabiduría o perspicacia que guardan dentro de sí. ¿Quién no ha escuchado o leído una versión de la frase “Bendito sea el que no espera nada, porque nunca será defraudado”? La frase es el adagio, algunas veces mal aplicado, de los que se reservan a no esperar nada.

La frase ha sido popularizada y asignada por amplias a razones al famoso poeta inglés Alexander Pope. Otras fuentes apuntan a variantes que comienzan con “Blessed is he that expects nothing, etc.”. La frase a la que me remito proviene de una carta escrita en conjunto por Alexander Pope y John Gay digirida a Sir William Fortescue. En un fragmento Gay escribe,

One would think that my friends use me to disappointments, to try how many I could bear; If they do so, they are mistaken; for as I don’t expect much, I can never be much disappointed.

A lo que Alexander Pope complementa,

“Blessed is the man who expects nothing, for he shall never be disappointed,” was the ninth beatitude which a man of wit (…) added to the eighth;

Una narración más completa de esta anécdota se puede encontrar en el libro John Gay and the London Theatre.