Una persona se puede sentir atraída hacia la ciencia por todo tipo de razones, entre ellas el deseo de ser útil, la emoción de explorar un territorio nuevo, la esperanza de encontrar orden y el impulso de poner a prueba el conocimiento establecido. Estos y otros motivos contribuyen tambien a determinar los problemas concretos que más tarde lo absorberán. Además, aunque el resultado sea a veces la frustración, existen buenas razones para que estos motivos lo atraigan inicialmente y luego lo guíen.
— Thomas S. Kuhn